Hoy me senté a conversar con uno de mis estudiantes. Le invité a tomar café luego de la práctica de armas en la pista. Salió de la guardia - es médico - y vino directo a practicar. Y esta noche vuelve a tener guardia. A romper noche como decimos en Puerto Rico. Ha estado algo lento y fuera de tiempo hace unos días. Y me preocupaba que estuviera pasando algo con respecto a su entrenamiento o sus circunstancias que lo pudiera afectar advérsamente. Lo invité a tomar café y a conversar...
¿Qué le estaba sucediendo?. ¿Tenía alguna situación en la que pudiéramos ayudarle?. Cansancio y agotamiento físico pudiera ser parte del problema. Trabaja mucho y no duerme como el resto de nosotros. Se lo que se siente porque yo misma he estado en esa situación de romper noches y al otro dia seguir trabajando. Pero, para él es más difícil porque en Aikido el cuerpo se cansa y necesitamos reponernos con el sueño de ese cansancio. Sin embargo, él sale de guardia y viene a la clase. Y en otras ocasiones sale de la clase para hacer guardia. ¿Tendrá interés?.
Al cansancio físico se le añade el deseo de seguir entrenando y de exigirse cada vez más. De hacerlo "bien". Siente la presión de un cuerpo que no se hace más joven. Y de una mente perfeccionista y exigente de lo mejor. Voces internas del pasado que le presionaban cuando niño. Y que ahora, escucha como su propia voz exigiéndose a si mismo mucho.
Por mucho tiempo deseó hacer Aikido. Y las responsabilidades de la vida no lo permitieron requiriendo su atención en otra dirección y en otros menesteres. Y ahora que al fin encontró lo que tanto deseó se ve, se siente presionado por el tiempo - que pasa sin esperar por nosotros - el trabajo y las responsabilidades. ¿Cómo resolver el asunto del tiempo?. ¿Lograr un trabajo con responsabilidades y horarios diferentes?.
Escucharlo expresar su deseo de tener más tiempo. De poder llegar más descansado para poder fluir, entender y relajarse. De su interés por aprender y entender y de ser de ayuda en el dojo. Me hizo respetar más a este estudiante. Que sin saberlo, en ese momento era más que un estudiante. Era un compañero y amigo en el arte. Y quien sabe si también maestro.
¡Cuántos me llaman al dojo y me dicen que estamos lejos... y sólo viven a media hora o con el tapón quizás quince o veinte minutos más!. Que me dicen que no tienen tiempo... que no pueden por sus muchas responsabilidades. Que quieren escuelas más cercanas a sus casas con horarios más "convenientes".
Esta noche mi amigo estudiante está en el área este de la isla haciendo su guardia... espero que pueda descansar. Porque de algo estoy segura. Estoy segura de su interés y determinación.Y que nuestra escuela se compromete a ayudarlo a lograr lo que tanto desea y por lo que está trabajando. Sin saberlo, ya está contestando una de las preguntas para su examen de shodan, ¿qué es shugyo?. Sin palabras ya está escribiendo el ensayo. Y estoy segura de que completará su camino. Estudiantes como éste honran nuestra escuela...
Sensei Myriam
¿Qué le estaba sucediendo?. ¿Tenía alguna situación en la que pudiéramos ayudarle?. Cansancio y agotamiento físico pudiera ser parte del problema. Trabaja mucho y no duerme como el resto de nosotros. Se lo que se siente porque yo misma he estado en esa situación de romper noches y al otro dia seguir trabajando. Pero, para él es más difícil porque en Aikido el cuerpo se cansa y necesitamos reponernos con el sueño de ese cansancio. Sin embargo, él sale de guardia y viene a la clase. Y en otras ocasiones sale de la clase para hacer guardia. ¿Tendrá interés?.
Al cansancio físico se le añade el deseo de seguir entrenando y de exigirse cada vez más. De hacerlo "bien". Siente la presión de un cuerpo que no se hace más joven. Y de una mente perfeccionista y exigente de lo mejor. Voces internas del pasado que le presionaban cuando niño. Y que ahora, escucha como su propia voz exigiéndose a si mismo mucho.
Por mucho tiempo deseó hacer Aikido. Y las responsabilidades de la vida no lo permitieron requiriendo su atención en otra dirección y en otros menesteres. Y ahora que al fin encontró lo que tanto deseó se ve, se siente presionado por el tiempo - que pasa sin esperar por nosotros - el trabajo y las responsabilidades. ¿Cómo resolver el asunto del tiempo?. ¿Lograr un trabajo con responsabilidades y horarios diferentes?.
Escucharlo expresar su deseo de tener más tiempo. De poder llegar más descansado para poder fluir, entender y relajarse. De su interés por aprender y entender y de ser de ayuda en el dojo. Me hizo respetar más a este estudiante. Que sin saberlo, en ese momento era más que un estudiante. Era un compañero y amigo en el arte. Y quien sabe si también maestro.
¡Cuántos me llaman al dojo y me dicen que estamos lejos... y sólo viven a media hora o con el tapón quizás quince o veinte minutos más!. Que me dicen que no tienen tiempo... que no pueden por sus muchas responsabilidades. Que quieren escuelas más cercanas a sus casas con horarios más "convenientes".
Esta noche mi amigo estudiante está en el área este de la isla haciendo su guardia... espero que pueda descansar. Porque de algo estoy segura. Estoy segura de su interés y determinación.Y que nuestra escuela se compromete a ayudarlo a lograr lo que tanto desea y por lo que está trabajando. Sin saberlo, ya está contestando una de las preguntas para su examen de shodan, ¿qué es shugyo?. Sin palabras ya está escribiendo el ensayo. Y estoy segura de que completará su camino. Estudiantes como éste honran nuestra escuela...
Sensei Myriam