Llega un día el estudiante. Explica que visitó esta y la otra escuela y puede o no mencionar qué le gustó o no de ellas. O, nunca ha visto una escuela de Aikido. Llegó el último porque visitó la página cibernética o se tropezó con el anuncio del periódico. Decide quedarse y comienza a entrenar. Pasan los días, meses y hasta años. Y durante todo ese tiempo un ángel también estuvo atento a su crecimiento y desarrollo. Contestó sus preguntas. Y mantuvo abierto el espacio para que él o ella se desarrollara. Todavía más, como el ángel de la cita continuamente le respiraraba a él o ella - como a los que están ahora en la escuela - y le susurraba... "crece, crece, crece".
Sensei Myriam
Sensei Myriam
" Every blade of grass has an angel leaning over it whispering,
"grow, grow, grow."
- from the Talmud
"grow, grow, grow."
- from the Talmud
No hay comentarios.:
Publicar un comentario