Un hombre va al conocimiento como va a la guerra: bien despierto, con
miedo, con respeto y con absoluta confianza. Ir de cualquier otra
forma al conocimiento o a la guerra es un error, y quien lo cometa
puede correr el riesgo de no sobrevivir para lamentarlo.
Cuando un hombre ha cumplido estos cuatro requisitos estar bien
despierto, y tener miedo, respeto y absoluta confianza no hay
errores por los que deba rendir cuentas; en tales condiciones, sus
acciones pierden la torpeza de las acciones de un necio. Si un hombre
así fracasa o sufre una derrota, no habrá perdido más que una
batalla, y eso no le provocará lamentaciones lastimosas.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario