Me pasó lo mismo. No exáctamente en relaciones románticas sino en la vida en general y las artes marciales en particular. Mi experiencias en el mundo de las artes marciales, que es un mundo básicamente de hombres, es que aparéntemente hablan mucho. Y como que quisieran envolver a uno. Y dice la cita que la solución es bien sencilla a esta situación. Ignorar lo que dicen y sólo prestar atención a lo que hacen. Es iluminador cuando seguimos este consejo.
Sensei Myriam
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