A veces la carga del pasado nos engaña haciéndonos creer que no es posible hacer del presente o el futuro algo diferente. Y no es así, pero el temor de recibir engaños y heridas, de no saber discriminar entre lo que es y la máscara de lo que se percibe como cierto pero que en el fondo no es, nos asusta dejándonos inmóviles frente a la pesada carga de su realidad. Porque fue cierto, fue realidad lo que pasó, no lo imaginamos como tampoco fue un sueño del cual despertamos, sucedió y está de nosotros cambiar afírmativamente su efecto sobre nosotros. Porque si es cierto que es un hecho cada una de las palabras y acciones y experiencias, su consecuencia hoy no depende de lo que fue sino de lo que hagamos ahora.
Y hacer ahora es lo que me ocupa desde el otro lado del mar en que me encuentro. Porque nuestras vidas se tocan para bien o para mal con el más leve contacto y no todo fue negativo. Hubo mucho bueno a lo cual dar atención, velando de no dar más atención por si perdiéramos el equilibrio, pero atención al fin para que sin perder de lo negativo la enseñanza no se empañe nuestra vida de perder lo bueno que de ella se nos ofrece. Y son estos ojos lo que me ofrecen esperanza de volver no a lo que era porque mucho ha cambiado sino a comenzar de nuevo en una nueva relación y concordancia.
El comienzo, de mi vida en mi está y no en algún otro. Mi futuro de mi depende y no de voluntades ajenas a la mia. Mi propio agente soy en este proyecto de vida en el que me encuentro haciendo mi paz con el pasado , entendiendo que no es más fuerte que el presente donde decido un nuevo rumbo a base de lo aprendido. Y con nuevos ojos cada experiencia nueva se me hace un prodigio y un milagro.
mcr
Y hacer ahora es lo que me ocupa desde el otro lado del mar en que me encuentro. Porque nuestras vidas se tocan para bien o para mal con el más leve contacto y no todo fue negativo. Hubo mucho bueno a lo cual dar atención, velando de no dar más atención por si perdiéramos el equilibrio, pero atención al fin para que sin perder de lo negativo la enseñanza no se empañe nuestra vida de perder lo bueno que de ella se nos ofrece. Y son estos ojos lo que me ofrecen esperanza de volver no a lo que era porque mucho ha cambiado sino a comenzar de nuevo en una nueva relación y concordancia.
El comienzo, de mi vida en mi está y no en algún otro. Mi futuro de mi depende y no de voluntades ajenas a la mia. Mi propio agente soy en este proyecto de vida en el que me encuentro haciendo mi paz con el pasado , entendiendo que no es más fuerte que el presente donde decido un nuevo rumbo a base de lo aprendido. Y con nuevos ojos cada experiencia nueva se me hace un prodigio y un milagro.
mcr
No hay comentarios.:
Publicar un comentario